Campos de actuación: Ratificación ante juzgados y tribunales

La figura del Detective Privado, podemos definirla como la del profesional cualificado para la obtención de datos y pruebas de interés que aportará y ratificará en los tribunales.

La cualificación del detective se encuentra determinada por su declaración, que siempre deberá ir acompañada, del informe correspondiente, lo que comporta que necesariamente se ha producido una investigación, efectuada por un profesional, más o menos prolongada en el tiempo y orientada a observar, verificar o determinar ciertos hechos para los que ha sido contratado.

Por lo tanto, el Detective Privado no está considerado como un testigo casual, sino como un profesional que en su trabajo de investigación ha buscado la instrucción necesaria para proporcionársela al órgano judicial con la objetividad y eficacia necesaria.

Así el Tribunal Supremo define a los detectives privados como testigos privilegiados o con documentos y añade en diferentes sentencias que es "un instrumento dotado de exclusividad para el eficaz control por el empresario de los deberes exigibles al trabajador" (STS 6-11- 90). Esta misma sentencia dice que "el testimonio emitido por los detectives privados tiene, a favor de su veracidad, no sólo la garantía de profesionalidad exigible y en principio también presumible, en una profesión reglamentada legalmente, sino también de la que, de modo innegable, proporciona la precisa y continuada dedicación al objeto del ulterior testimonio a emitir y las complementarias acreditaciones gráficas o sonoras de que puede ir acompañada".